viernes, 6 de julio de 2012

Productos de la huerta, sin conservantes ni aditivos

Últimamente estamos acostumbrados a comprar verduras y hortalizas en el supermercado del barrio o en la tienda de al lado de casa, pero hemos perdido, gracias a los conservantes que se utilizan para la conservación de las mismas, y los productos químicos utilizados para ello, la sensación de comer verduras cultivadas al aire libre, en huertecillos en los que los ingredientes se cultivan sin conservantes, colorantes y demás productos químicos. La diferencia de sabores entre unas y otras es espectacular

En Madrid podremos disfrutar este sábado 7 de julio de verduras y hortalizas recién recogidas de la huerta, sin excipientes ni demás productos. Las huertas de las que proceden estos productos están situadas a poco kilómetros de la capital.Se ofrecerán estas verduras y hortalizas a la venta al público a un precio razonable y justo tanto para el comprador como para el encargado de los cultivos.
Además de encontrar los productos de la huerta podremos encontrar otros productos de calidad como carnes de Arganda del Rey, vinos o cervezas, fabricados lo más artesanalmente posible.

A las 12:00h se invitará a los asistentes a un gazpacho elaborado con productos de las huertas de Villa de Prado, de forma gratuita.

El lugar donde podremos disfrutar de este mercadillo natural será la Cámara Agraria de la Comunidad de Madrid, situado en el Paseo de la Puerta del Ángel, en el Recinto Ferial de la Casa de Campo, y el horario, de 10:00h de la mañana a 15:00h. La parrillada de verduras se producirá a las 12:00h. La entrada es gratuita.

Fuente: Laguiadetuzona.es

lunes, 2 de julio de 2012

Los niveles contaminantes de la Coca Cola en Brasil

Un test denunciado el 26 de junio en el portal del Centro Científico para el Interés Público (Center for Science in the Public Interest CSPI) indica altos niveles de contaminación en la Coca Cola, especialmente aquella vendida en Brasil, con valores 60 veces superiores a los productos vendidos en California.


El informe indica que el producto cancerígeno químico 4 methylimidizole, conocido como 4-MI o 4-MEI, se encuentra a niveles alarmantes en la bebida vendida en muchos países del mundo, informa la CSPI.

Esta sustancia cancerígena se forma en el producto “colorante caramelo”de base de amoníaco que es usado industrialmente por la Coca Cola.

Los altos niveles de esta sustancia fueron advertidos anteriormente por la CSPI, por lo que en California la empresa comenzó a producir esta bebida con niveles más bajos, con 4 microgramos de 4-MI, como se revela en el test pubicado por CSPI.

Las autoridades de California exigieron a la empresa Coca Cola poner una advertencia de los riesgos de cáncer en sus productos, si se considera que los niveles de 4 methylimidizole, serán superiores a 30 microgramos al día. Si se aplica esta advertencia Coca Cola debe producir productos con niveles de 4-MI inferiores a 3 microgramos.

El nivel de la sustancia en Brasil llega a 267 microgramos de 4-MI, lo que es una diferencia muy grande contra los 3 microgramos requeridos.
La tabla muestra también altos niveles en Kenya (177), México (147),Canadá (160), Emiratos Árabes (155), Inglaterra (145)y Washington(144).
Niveles más bajos se observan en Japón y China, con 72 y 56 micro gramos de 4-MI respectivamente.

Las reacciones químicas entre el azúcar y el amoníaco genera la formación del producto 4-MI, el que provoca según los recientes estudios, cáncer en los pulmones, el hígado, tiroides o leucemia, según experimentos realizados por el Gobierno de Estados Unidos, informa CSPI.

Un importante fabricante de colorantes de caramelo, que ofrece una coloración que es totalmente libre de 4-MI, señala que como es cuatro veces más cara, las empresas de bebidas, no lo están comprando, agrega el informe.

“Ahora que sabemos que es posible eliminar casi en la totalidad este carcinógeno en las colas, no hay excusa para que Coca-Cola y otras compañías no lo hagan en todo el mundo", concluye CSPI.

Fuente: Lagranepoca.com

Alimentos sanos que no lo son tanto

En los últimos tiempos ha proliferado la llegada al mercado de alimentos "sanos" que, en ocasiones, pueden no resultar tan saludables para nuestro organismo como cabría esperar.

Una de las características de la vida moderna es el hábito, casi obsesión, por cuidarse y mantenerse .

En esta circunstancia, en los últimos años hemos asistido a la llegada al mercado de un sinfín de alimenticios sanos que, en teoría, nos ayudan a mantener nuestro a raya a la vez que protegen nuestra salud. De esta manera, y poco a poco, términos como fibra, proteínas, calorías, u orgánico se han ido convirtiendo en parte de nuestro vocabulario habitual.

Sin embargo, diferentes estudios llevados a cabo por diversas instituciones académicas de prestigio mundial vierten dudas sobre los beneficios de algunos de estos alimentos mientras advierten a los consumidores sobre las posibles consecuencias negativas de su consumo.

Agua vitaminada
Supuestamente las de vitamina aportan al organismo los mismos beneficios que las pastillas de vitaminas. Sin embargo, son inequívocamente dañinas para la mientras que no consiguen el mismo efecto en todas las personas, según se desprende de un estudio de la Harvard's School of Public Health. Los expertos aconsejan que en vez de agua vitaminada se debería beber agua, preferiblemente sin gas.

Barritas Energéticas
Las barritas energéticas son por ser alimentos sanos, capaces de reemplazar comidas y que nos ayudan a mantener nuestro peso bajo . Sin embargo, la realidad, tal y como apuntan numerosos estudios llevados a cabo en el tema, es que estas barritas son bombas de calorías con añadidos de proteínas, fibra y vitaminas.

Productos con Multi-cereales
Panes, cereales y galletas multi-cereales pueden ser fácilmente confundidos con productos integrales los cuales son beneficiosos para nuestra salud contribuyendo a mantener la diabetes a raya. Sin embargo, los productos multi-cereales no aportan ningún beneficio a nuestra salud ni nos ayudan a controlar el peso.

Patatas bajas en calorias
Algunas de patatas o aperitivos salados han creado una línea baja en calorías. Sin embargo, esto es un sin sentido, ya que, ningún aperitivo salado puede ser considerado sano o bajo en calorías. Es más, normalmente contienen un elevado índice de grasas, harinas, sal y aceite lo que contribuye a un mayor riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares.

Fuente : Nosotras. com

sábado, 23 de junio de 2012

Conservantes que pueden causar alergia en niños

Las sustancia químicas en algunos jabones, pastas dentales y enjuagues bucales podrían tener que ver con el desarrollo del sistema inmunitario.
          
Los antibacterianos y los conservantes en productos como el jabón, la pasta de dientes y el enjuague bucal podrían relacionarse con un mayor riesgo de alergias en los niños, según un estudio reciente.
Investigadores del Centro Pediátrico Johns Hopkins usaron datos de una encuesta nacional de salud de EE. UU. de 860 niños de 6 a 18 años de edad para examinar el vínculo entre los niveles urinarios de antibacterianos y conservantes que se hallan en muchos productos de higiene personal y la presencia de anticuerpos IgE en la sangre de los niños.

Los anticuerpos IgE forman parte del sistema inmunitario del cuerpo. Sus niveles aumentan en respuesta a un alérgeno, y están elevados en personas con alergias.

"Vimos un vínculo entre el nivel de exposición, medido por la cantidad de agentes antimicrobianos en la orina, y el riesgo de alergia, indicado por los anticuerpos circulantes contra alérgenos específicos", señaló en un comunicado de prensa del Hopkins la investigadora líder, la Dra. Jessica Savage, alergóloga e inmunóloga.

Los niños con los niveles más altos del agente antibacteriano triclosán tenían más del doble de riesgo de alergias alimentarias y casi el doble de riesgo de alergias ambientales que los niños con los niveles más bajos, revelaron los hallazgos.

Los niños con los niveles más altos del conservante propil parabeno tenían más del doble de riesgo de alergias ambientales que los que tenían los niveles más bajos, pero los niveles de propil parabeno no se asociaron con el riesgo de alergias alimentarias.

El estudio aparece en la edición en línea del 18 de junio de la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Los investigadores explicaron que sus hallazgos no prueban que los antibacterianos y conservantes en sí provoquen alergias, sino que en vez de eso sugieren que esas sustancias pudieran tener que ver con el desarrollo del sistema inmunitario.

Más información
La Nemours Foundation tiene más información sobre las alergias infantiles.

Fuente: Holadoctor.

miércoles, 20 de junio de 2012

Envase con moléculas de ajo que conserva los alimentos vegetales durante más tiempo

El material de este nuevo envase es biodegradable e incorpora aditivos naturales que aumentan la seguridad de los productos frente a microbios.

La empresa granadina DOMCA S.A.U. ha obtenido aditivos de origen vegetal que se incorporarán a un envase de plástico biodegradable destinado a conservar las frutas y verduras frescas listas para el consumo, en el marco del proyecto europeo PLA4food.

La investigación desarrollará un envase activo y biodegradable para productos alimentarios recién cortados elaborado con un termoplástico al que se añaden moléculas de origen natural microencapsuladas. Los expertos han demostrado que estos aditivos mejoran las propiedades del producto, ya que aumentan el tiempo de conservación y la seguridad frente a posibles microorganismos alterantes y patógenos. Además evitan el proceso de oxidación de las frutas y verduras que le confieren un color pardo.

En concreto, la empresa DOMCA proporciona los aditivos procedentes del ajo que incorporan al envase. Para ello, los expertos obtienen estos principios activos a partir de un proceso de extracción orgánica desde la pasta de ajo. A partir de esta materia prima, obtienen moléculas que combaten los microorganismos existentes en las frutas y verduras envasadas. “Se trata de aditivos con propiedades antimicrobianas y antifúngicas, es decir, combaten las bacterias y mohos que pueden surgir en los vegetales y provocan enfermedades como la Salmonelosis”, explica a la Fundación Descubre la responsable de proyectos de Domca, Cristina Núñez.

Hasta el momento, el principal inconveniente de las moléculas era su aroma, ya que al obtenerse del ajo conservaban su característico olor. Sin embargo, una de las novedades del proyecto es la microencapsulación, es decir, los aditivos se incorporan en pequeñas cápsulas que se insertan en los poros de la capa del plástico en contacto con los vegetales. “Las cápsulas del plástico comienzan a actuar progresivamente, desde el mismo momento del envasado. De esta forma, tenemos un mayor control sobre el proceso de conservación, ya que la liberación se sostiene en el tiempo. Esto aumenta la vida útil del producto y, por tanto, su valor económico”, destaca Núñez. 

Fuente: Cibersur.

martes, 19 de junio de 2012

Aditivos naturales

Una de las máximas de nuestra sociedad a la hora de fabricar productos de consumo, sobre todo en industrias como la alimentaria o la cosmética, es el camuflaje del artificio. El consumidor desea productos mínimamente procesados, y expresiones como “sin colorantes ni conservantes” o “natural” en el etiquetaje parecen ser recetas mágicas para vender más. ¿Cómo encajar esa aspiración con la realidad de las industrias y los mercados? El sector del envase de producto perecedero busca respuestas, y trata de hallar en la propia naturaleza sustancias que alarguen el tiempo de conservación del alimento para incorporarlas a la estructura del material del envase, aplicando sofisticadas y, por supuesto, invisibles, tecnologías. Pero el control sobre las sustancias procedentes de fuentes naturales supone un desafío nada fácil.
 
Alargar la vida útil de los alimentos constituye un objetivo prioritario para la industria alimentaria, y es en esa línea en la que vienen trabajando los centros tecnológicos y el propio sector fabril, y muy especialmente el sector del envase, en los últimos años. Un trío éste, cuya mutua colaboración va a verse incrementada por la imperiosa necesidad de personalizar el envasado en función de los múltiples y diversos requerimientos del producto en sí, de los mercados, de las nuevas fórmulas comerciales y de los segmentos de consumo.
 
La globalización de los mercados supone un reto para los distribuidores de producto perecedero (aquél que por sus características exige condiciones especiales de conservación en sus periodos de almacenamiento y trasporte) y no sólamente para colocar en cualquier parte del mundo un alimento en condiciones óptimas de frescura, esto es, sin degradación sensorial ni nutricional como el enranciamiento de grasas, la pérdida de textura, el pardeamiento, la reducción de vitaminas, la degradación del aroma, etc., sino también para optimizar costes de logística, o para preservar la reputación de marca minimizando las pérdidas o rechazos. La temperatura de almacenamiento, la composición y calidad inicial del producto, las técnicas de procesado empleadas, y los materiales y técnicas de envasado utilizadas definen la calidad de estos alimentos. Por vida útil entendemos el periodo máximo de tiempo tras la producción o fabricación del alimento, durante el cual mantiene el nivel requerido de calidad organoléptica, nutritiva y seguridad sanitaria bajo las adecuadas condiciones de almacenamiento. Con el objetivo de extender este tiempo nacieron los envases activos, cuyo mecanismo de actuación es la cesión (migración positiva) o absorción (sorción, permeación) de sustancias para corregir los defectos del envase pasivo y mejorar así la calidad de los productos; se trata de nuevas tecnologías de conservación de alimentos basadas en potenciar o aprovechar las posibles interacciones del envase con el producto y/o el ambiente que lo rodea. Los centros tecnológicos con actividad en el campo del envasado, trabajan en la incorporación a los envases alimentarios de sustancias activas procedentes de fuentes naturales como aceites esenciales, extractos de plantas o subproductos vegetales. Este es el caso de Ainia. Uno de sus investigadores, José Ángel Garde, nos habla de las ventajas de extender la vida útil del producto por un procedimiento natural: “reduce costes de logística porque el aumento de vida útil permite ajustar el suministro de los productos a la plataforma de distribución; también puede reducir costes en materiales de envase, porque el envasado activo suplementa la disminución de barrera del material. Además, permite disponer de productos con valor añadido y reduce costes de devoluciones y reclamaciones, lo que tiene una repercusión, directa e indirecta, sobre la imagen de la marca.”
 
“Manipulación” es palabra proscrita cuando hablamos de alimentos, porque se entiende que manipular implica modificar lo que algo es naturalmente, que conlleva una desnaturalización. Manipular elementos materiales y orgánicos para controlar sus efectos físicos, químicos, electrónicos y ópticos ha sido práctica utilizada por el ser humano a lo largo de la historia, sin embargo, las nuevas disciplinas de la tecnociencia buscan la biocompatibilidad, el establecimiento de conexiones entre los sistemas naturales y artificiales. Así, alargar la vida de los alimentos se percibe como una artificialidad sospechosa de algún efecto secundario… El uso de sustancias procedentes de las plantas en este proceso constituye un argumento muy sólido para vencer las reticencias del consumidor y ofrece al mercado un mensaje en sintonía con las exigencias actuales. Existen algunas cuestiones a resolver o a optimizar en las distintas fases del proceso de convertir un contenedor pasivo en un dispositivo con capacidad para modificar de manera buscada y controlada las condiciones fisicoquímicas de su contenido, como la inmovilización del activo, su estabilidad o la cinética de su liberación. Pero la mayor dificultad a la que se enfrentan los científicos es la variabilidad de la fuente natural, sometida a infinidad de condicionantes que dificultan la predicción de resultados: el lugar de procedencia de la planta, la época del año en que se recolecta o el procedimiento de extracción de las sustancias activas, son sólo algunos factores.

Pero hay más razones para alargar la vida útil de los alimentos. Debiéramos desechar la idea de correlacionar lo natural con lo sostenible. ¿Por qué no contemplar el factor “sostenibilidad” en términos de cuánto dura la protección en la cadena de suministro? ¿Acaso no es contribuir a la sostenibilidad, además de actuar con mayor responsabilidad y ética, reducir el escandaloso porcentaje de alimentos desechados en el Occidente (entre el 15 y el 30 por ciento según el último informe Save Food, de la FAO)?

Medir la huella ecológica de un envase va más allá de su reciclabilidad, extendiéndose a la función cumplida. Como dijo el filósofo Latour, “los dispositivos no son simplemente máquinas sino constitutivos del efecto que producen”. De manera que, aunque parezca una contradicción, nos dirigimos hacia un mundo más tecnificado para, precisamente, preservar lo que es natural.

Fuente de la información: feedpacks mews.

viernes, 15 de junio de 2012

Guía práctica de aditivos alimentarios

En el siguiente enlace podéis encontrar un listado con los aditivos más utilizados en los alimentos procesados, es basatante útil para saber si un aditivo es inocuo o puede llegar a ser perjudicial para la salud.

http://www.e-aditivos.com/