El cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM) en la Unión Europea es muy limitado, pero el bloque importa varios cereales transgénicos para la alimentación animal y autoriza varios OGM más como ingredientes o aditivos para preparar alimentos humanos.
Actualmente sólo se autoriza en la UE el cultivo de dos OGM: el maíz 810 de la empresa estadounidense Monsanto y la patata Amflora desarrollada por la firma alemana BASF. Algunos países, como Francia, Hungría, Luxemburgo, Grecia y Austria, han prohibido el cultivo de MON 810 en su territorio por cláusulas de salvaguardia.
En la práctica, sólo se cultiva el MON 810, en particular en España (80% de las superficies cultivadas), pero también en Portugal, República Checa o Eslovaquia. La superficie de estos cultivos es de 94.800 hectáreas. Se trata de un maíz para alimentación animal. BASF renunció al cultivo de la patata Amflora en la UE.
La UE autoriza en total 46 transgénicos, 44 de ellos para su comercialización, tras haber sido importados. Hay 26 variedades de maíz, ocho de algodón, siete de soja, tres de colza, una de papa y otra de remolacha.
Estos transgénicos importados se usan para alimentación animal y para fabricar alimentos para el hombre. Se trata, por ejemplo, de harina o sémola de maíz, aceite de soja o de colza. Estos ingredientes se pueden encontrar potencialmente en cereales para desayuno, galletitas de aperitivo, pan rallado, platos preparados, salsas, fiambres, cremas de postre, sopas, pasteles, etc. También provienen del maíz y la soja muchos aditivos alimentarios, como almidón oxidado (E1404), fosfatos de almidón (E1410, E1412 a E1414), sorbitol (E420), lecitina de soja (E322) o aceite de soja oxidado (E479b).
Según publicó Ámbito Financiero, cuando estos productos contienen más del 0,9% de transgénicos, la reglamentación de la UE impone que se señale la presencia de OGM en una etiqueta
A continuación veremos la lista de algunos aditivos que pueden llegar a ser cancerígenas para nuestro organismo: Nitrito Sodio, Bromato de potasio, BHA y BHT, Propilgalato, Glutamato monosódico, Grasas trans, Aspartamo, Acesulfamato K, Colorantes de alimentos: Azul 1, 2; Rojo 3; Verde 3; Amarillo 6, Olestra, Azúcar blanca, Cloruro de sodio.
Nitrito de sodio
Utilizado para conservar productos base como la carne, con ella realzas el color y el sabor de esta. Se agrega habitualmente al tocino, jamón, fiambre de cerdo, pescado ahumado y carne en conserva para como hemos dicho antes, potenciar el color y el sabor. Este aditivo o conservante impide que las bacterias se desarrollen, pero varias investigaciones han relacionado su consumo con la aparición de algún tipo de cáncer.
Bromato de potasio
Es poco común, aunque sigue siendo legal en EEUU y lo utilizan como un aditivo para ganar volumen en harina blanca, panes y panecillos. Este bromato es causa de cáncer en animales, siendo incluso en pequeñas cantidades en el pan puede significar un riesgo para las personas.
BHA y BHT
Butilato hidroxianisole (BHA) y butilato hidroxitouleno (BHT) debemos tener mucha precaución. Son antioxidantes usados para conservar los alimentos de consumo habitual en el hogar, con el objetivo de impedir su oxidación. Estos se encuentran en cereales, chicles, patatas fritas y aceites vegetales. Además evitan que los aceites se vuelvan rancios. La posibilidad de que sean cancerígenos es muy preocupante. El Butilato hidroxianisole (BHA) y el butilato hidroxitouleno (BHT) cambia durante este proceso y puede formar un compuesto que reacciona en nuestro cuerpo. Especialistas remarcan que los aditivos no se crean para provocar el cáncer, aunque a algunos individuos, puede existir cierto riesgo.
Propilgalato
Es un conservante que se tiene que evitar. Utilizamos este para impedir que las grasas y aceites se estropeen. Se puede encontrar en los productos cárnicos, base de sopa de pollo o chicles. Aunque no se ha probado que sea cancerígeno, estuios han demostrados que podría haber una relación directa entre su uso y el cáncer en animales.
Glutamato monosódico
Es un aminoácido que se usa para realzar el sabor de las sopas, aderezar la ensalada, patatas fritas, y además alimentos congelados y comida de restaurantes. Básicamente se puede relacionar con la comida asiática y sus saborizantes. Este puede ocasionar dolores de cabezas, náuseas y en estudios realizados con animales, se vinculan con un daño neuronal en el cerebro de crías de ratones.
Grasas Trans
Integran una lista de aditivos peligrosos, ya que consumirlas en exceso puede traer problemas de corazón. Se comprobó que el consumo de estas grasas provocan enfermedades del corazón y crean condiciones ideales para el derrame cerebral, infarto de miocardio, insuficiencia renal… Con este tipo de grasas, en todos los productos, vienen en la etiqueta todas las grasas que se van a tomar.
Asparmato
Conocido por las marcas Nutrasweet y Equal, un aditivo que se encuentra en los alimentos dietéticos, además de como postres, gelatinas, mezclas como edulzurantes… .Las conclusiones presentadas por la FDA, la OMS, la ADA y la FAO revelaron que el aditivo no es peligroso
Acesulfamato K
Edulcorante artificial más nuevo que los anteriores, aprobado por la FDA en 1998 y su uso esta en los refrescos. También se puede encontrar en alimentos horneados, postres de gelatina y gomas de mascar. Aunque algunos estudios demostraron que el acesulfamato K puede causar cáncer en ratas, su inclusión en esta lista se debe a que es preciso realizar más estudios para determinar si es peligroso o no.
Colorantes en alimentos: Azul 1 y 2, Rojo 3, Verde 3 y Amarillo 6
Todavía quedan en el mercado cinco colorantes que están ligados al cáncer viendo las pruebas en animales. Por ejemplo, los azules 1 y 2 –hallados en bebidas, golosinas, productos horneados y alimento de mascotas, el rojo 3 –empleado para teñir cerezas, cóctel de frutas, caramelos y productos horneados. Al color verde 3, que se agrega a caramelos y bebidas. Si bien se usa muy poco, se lo ha vinculado al cáncer de vejiga. productos horneados y caramelos. El color amarillo 6, agregado a bebidas, salchichas, gelatinas, productos horneados y caramelos, con tumores en la glándula suprarrenal y riñones.
Olestra
Esta es una grasa sintética conocida como Olean y hallada en algunas marcas de patatas. Puede provocar diarrea fuerte, retortijones y flatulencia. Además, el hecho de que Olestra inhibe la absorción de vitaminas saludables provenientes de carotenoides liposolubles que se encuentran en frutas y vegetales y que, según se cree, reducen el riesgo de cáncer y problemas cardíacos.
Azúcar Blanca
Frutas y zanahorias tiene azúcar de manera natural, pero el problema viene cuando esta en el producto el azúcar añadido. Cereales, galletas, incluso salsas y muchos otros alimentos procesados. Demasiado azúcar no solo causa problemas con el peso, la dentadura y el nivel de azúcar en sangre en los diabéticos, también impide una buena nutrición.
Cloruro de Sodio
La sal es otro aditivo oculto que puede afectar la salud. Puede resultar peligrsa para la salud y generar trastornos cardiovasculares que causen presión alta, infarto de miocardio, derrame cerebral e insuficiencia renal.
¿Más seguros y más sanos, pero qué pasa con los tóxicos? ¿Por qué no se
pregunta al revés? ¿Los alimentos de cultivos producidos con grandes dosis de
sustancias químicas son peores para los humanos y el Planeta que los producidos
de forma ecológica?
Una manzana es una manzana, y afortunadamente la
forma cómo se cultiva no transforma su interior, es decir su composición
nutricional y molecular. Sin embargo, en la producción convencional, a
la manzana se la “viste” de un cóctel de sustancias químicas muy usado en la
agricultura intensiva.
Un nuevo estudio que ha circulado mucho en los medios ha
concluido que los alimentos convencionales tienen un 30% más de residuos
de pesticidas que los alimentos ecológicos (1). Pero llega la parte
interesante: como el “interior” es similar nutricionalmente, los titulares de
los medios han sido que los alimentos ecológicos no son mejores que los
convencionales. ¡Un momento, por favor!
Piensa en una fresa. Una fresa
ecológica comparada con una convencional es mejor para el agricultor que la
cultiva sin pesticidas tóxicos, mejor para las abejas que no se alimentan de polen
contaminado, mejor para el vecindario que no se exponen a los pesticidas y
a otras sustancias químicas, y por supuesto mejor para las personas que
la consumen y que pueden estar seguras de que esa fresa ha crecido sin
pesticidas ni fertilizantes químicos.
¿Pero es esta
fresa mejor nutricionalmente? Como muestra un prestigioso estudio , las fresas ecológicas tienen un
contenido más alto en vitamina C (2), además son más dulces y más
sabrosas. Nuestra salud no se reduce, afortunadamente, a unos
cuantos nutrientes en la comida, es mucho más que eso. Y digo “afortunadamente”
porque también es un placer saber de dónde proceden nuestros alimentos.
Las fincas ecológicas contaminan menos, son mejores para el medioambiente y
mejores para los agricultores y las comunidades rurales. También supone
un placer probar una diversidad de colores y olores, con frecuencia mucho más
intensos en mercados locales con productos de fincas ecológicas.
También
diría que la salud humana desafortunadamente no se reduce sólo a unos
“nutrientes” porque la salud también tiene que ver con la forma como la
agricultura industrial “viste” nuestros alimentos, hablamos de: pesticidas
químicos, fertilizantes sintéticos, antibióticos y hormonas por
ejemplo.
Sin embargo, los mismos autores del estudio encontraron razones
de peso para apostar por los alimentos ecológicos:
"Si uno mira más allá
de los efectos para la salud [nutricionales] , hay un montón de razones
para comprar productos ecológicos en lugar de los convencionales",
señaló Dena Bravata, autor principal del artículo comparando la nutrición de los
alimentos ecológicos y no ecológicos.
El doctor Alberto López-Rocha ha destacado los valores nutritivos de las
conservas de pescado ya que son alimentos que no contienen conservantes y poseen
un alto valor nutricional.
Además, según ha recordado en una entrevista en el programa del doctor
Bartolomé Beltrán Pons en Antena 3, llamado '¿Qué me pasa doctor?', el pescado
es un elemento esencial dentro de cualquier dieta equilibrada y sana por su
contenido en materia grasa, proteínas, vitaminas y minerales.
Por su parte, la directora general de 'Pescamar', Guadalupe Murillo, ha
comentado que el 86 por ciento del volumen nacional de conservas de pescado se
hace en Galicia y ha subrayado que la "alta calidad" de este tipo de productos
en España se refleja en que es el "segundo productor mundial" de conservas y sus
productos gozan de reconocimiento internacional, siendo la industria conservera
gallega un referente en el sector.
Precisamente, recientemente, el FROM premió a Pescamar por fomentar el
consumo de pescado en la dieta de los escolares. "Se distribuyeron 10.000 latas
de atún con tomate en 45 colegios de Galicia y las Islas Canarias, aportando a
los niños un alimento rico en omega 3, proteínas de alto poder biológico,
multitud de vitaminas, y fuente de potasio, fósforo y magnesio. La
esterilización de las conservas es fundamental, siendo estas productos de
calidad, cómodos y listos para el consumo, que conservan todas las propiedades
de los alimentos y son asequibles para todos los bolsillos", ha asegurado
Murillo.
En este sentido, la directora ejecutiva de la AESAN, Ángela López de Sa, ha
matizado que "la reglamentación existente es muy estricta, por lo que los
estándares de calidad y seguridad son muy altos en España". En definitiva, ha
proseguido, el proceso de la conserva no modifica las proteínas, los lípidos y
los glúcidos de los alimentos, y que una lata de sardianas en aceite de 100
gramos aporta en torno a los 300 miligramos de calcio.
La directora ejecutiva de la AESAN indicó que el Gobierno del Partido Popular
culminará la transformación de los organismos implicados en el área de la salud
alimentaria fusionando la AESAN con el Instituto Nacional de Consumo. De esta
manera, el nuevo organismo, que dispensará sus responsabilidades con el nuevo
nombre de AECOSAN, dependerá de manera combinada y conjunta de la actual
Secretaría General de Sanidad que dirige Pilar Farjas.
Este sector representa el tres por ciento del Producto Interior Bruto (PIB)
gallego, con un movimiento de más de 300.000 toneladas --el 86 por ciento de las
conservas que se producen en España--, y con un valor de casi 1.200 millones de
euros.
"Esta capacidad productiva es lo que le permite dar trabajo a casi 12.000
personas, en 65 empresas, de manera que genera el 6,5 por ciento del empleo
industrial gallego. Unos empleos, además, que en su inmensa mayoría son fijos
--el 70 por ciento-- y para mujeres --el 79 por ciento--", ha explicado el
presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez-Feijóo, durante la IV
Conferencia Mundial de Conservas, ANFACO
Son ricas. Vienen en distintos sabores. Le gustan mucho a los grandes y a la mayoría de los chicos les encanta. Más de una vez se ha escuchado decir que las gaseosas hacen mal al organismo, pero como su sabor, color y aroma cautiva a miles poco se dice en contra de ellas.
La médica especialista en nutrición Claudia Durán le dijo a INFOnews que “no existe ningún aporte nutricional en estas bebidas ya que tienen colorantes, conservantes y aditivos que las hacen sabrosas pero peligrosas a largo plazo”.
Los especialistas coinciden que los efectos dañinos ocurren cuando consumir bebidas se hace un hábito y los niños se acostumbran rápidamente.
“Para evitar estos malos hábitos lo mejor es acostumbrar a nuestros hijos a tomar agua desde pequeños. Es lo más saludable que existe”, explicó la nutricionista Durán.
“Está comprobado científicamente que este tipo de bebidas provocan hiperactividad”, sostuvo Durán. Esto se debe al efecto que produce la cafeína que contienen las gaseosas cola por ejemplo. La hiperactividad se puede manifestar como excitación psicomotríz o por presentar dificultad para conciliar el sueño. “Son un veneno, tanto para niños como para adultos”, afirmó la especialista.
Por ser el azúcar su principal componente perjudica directamente y contribuye para que niños y adultos engorden. El consumo de 500ml por día puede tener efectos como ocasionar un desequilibrio en la dieta, lo que puede producir el deterioro en la calidad de la alimentación del niño.
Además este tipo de bebidas, en general, tienen un gran componente ácido, que es dañino para los dientes. En la placa dental se encuentra una bacteria que desdobla los azúcares contenidos en las gaseosas, produciendo ácido láctico, el cual disuelve a los 10 minutos luego de su consumo el esmalte dental, provocando caries.
No hay dudas de que el agua es la mejor alternativa tanto para grandes como para niños. Y acostumbrarnos a ella es sinónimo de salud.
Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y publicidad en TheLancet, ha aportado pruebas adicionales de que los colorantes y aditivos alimentarios artificiales (AFCAs, artificial food color and additives) en la dieta producen hiperactividad en los niños.
Los 153 niños de 3 años y 144 niños de 8-9 años incluidos en este estudio consumieron una bebida mixta como placebo o una bebida de prueba que contenía el conservante benzoato de sódico además de una de dos mezclas de CAA (A o B).
Para valorar el grado de hiperactividad en ambos grupos de edad los investigadores usaron puntuaciones z agregadas de las conductas observadas y las valoraciones realizadas por padres y maestros. Además los niños de 8-9 años realizaron una prueba de atención computarizada.
En comparación con el placebo la mezcla A mostró unos efectos adversos significativos. Por ejemplo, los niños de 3 años, mientras que la mezcla B no. En los niños de 8-9 años se encontraron efectos adversos significativos con ambas mezclas.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que los colorantes alimentarios artificiales, el conservante benzoato sódico o ambos en la dieta determinaban un aumento de la hiperactividad en niños de 3 y 8-9 años en la población en general.
Los alimentos orgánicos se asumen mejores porque son más sanos, no contienen pesticidas ni insecticidas o porque son de mejor calidad. Para muchas personas estos atributos son suficiente motivo para estar dispuestos a pagar mayores precios en relación a los alimentos convencionales. De acuerdo a la definición de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) un alimento orgánico es mucho más que eso: “orgánico” se refiere al proceso de producción más bien que al producto en sí mismo.
La agricultura orgánica es el método agrícola en el que no se utiliza fertilizantes ni plaguicidas sintéticos, es un sistema holístico de ordenación de la producción que promueve y mejora la salud del agro sistema, con inclusión de la biodiversidad, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo.
Es decir, además de la ventaja de omitir plaguicidas sintéticos, está orientado al cuidado del medioambiente invirtiendo en un cultivo paralelo que fortalece el ecosistema y que es capaz de controlar plagas por competencia natural.
Sólo el etiquetado puede permitirnos reconocer un alimento orgánico, aunque suelen verse más perfectos. Es posible encontrar en la etiqueta algunos términos como “ecológico”, "biológico", "orgánico", “bio”, “eco” entre otros. Para poder incluir estos términos en el producto, este debe obligatoriamente contar con certificación.
Hay que reconocer que un cultivo libre de sintéticos nos ofrece un alimento más natural pero no necesariamente más nutritivo. Se han realizado múltiples investigaciones para identificar si los alimentos orgánicos son más nutritivos que los convencionales. De momento sólo se puede afirmar que tienen más sustancias antioxidantes (algunos estudios afirman 25%) como la vitamina C, más no un mayor valor nutricional.